Iglesia San Pedro

La iglesia San Pedro de Seboruco tiene tres torres y cinco puertas que forman parte de su arquitectura, única en su estilo. Solo al observarla llama la atención, pues no es similar a los demás templos de Venezuela. El cronista municipal, Nabor Aguilar, indicó que estas tres torres son la representación del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Asimismo, nos hizo una reseña histórica sobre la iglesia San Pedro de Seboruco, dijo: “En la década de los años 50, con el auge de la población, se le hizo una remodelación total a una capilla pequeña que estaba en la plaza Bolívar para convertirla en iglesia. Lo primero que hicieron fue tumbar el frente de capilla, que era muy pequeño, para hacerlo más alto y más grande. De allí comienza la construcción de un templo moderno. Para 1978, con motivo de los 200 años del pueblo de Seboruco, se termina la tercera torre, gracias al doctor Ricardo Méndez Moreno, gobernador de la época. La culminación de la iglesia fue el regalo del Gobierno nacional y estadal”.

     Por otra parte, el presbítero Gustavo Rafael Alvarado, párroco de la parroquia San Pedro de Seboruco, destacó que esta localidad es una tierra santa, tierra de Merarda de Piñero, rumbo a su beatificación. Explicó: “Ciertamente nuestra iglesia es una joya arquitectónica que tiene una data de más o menos 60 años, con ese estilo que conserva actualmente. Justamente es una referencia con sus tres torres hacia la gloria de la Trinidad, estas son idénticas en sus medidas y en sus características, representando allí la santísima Trinidad”.
 “Las cinco compuertas también tienen su historia, ya que representan los cinco mandamientos de la santa madre Iglesia Católica. Son compuertas bien egidas, bien acabadas, bien decoradas, es por ello  que esta edificación llama mucho la atención, pues cada cosa tiene una representación. Además, en la iglesia hay 12 columnas que representan el colegio apostólico, es decir que cuando el templo parroquial fue diseñado los cerebros que participaron en la obra hicieron todo con un propósito”, narró Alvarado. Asimismo, añadió que el templo parroquial de Seboruco es su gran palacio donde vive el gran rey, Jesucristo el señor, la morada de él; “por supuesto tiene que ser una casa espléndida, preciosa, que simboliza la dignidad de quien está allí, para que todo quien entre aquí sienta esa presencia sagrada y divinizada del señor que nos invita a ese encuentro”.

Calificar y escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *